Un poco de lubricante seco —grafito en polvo en lugar de un producto a base de aceite, que con el tiempo atrae más polvo— aplicado al mecanismo de las ruedecillas y trabajado girándolas del todo varias veces mantiene suave un candado de combinación y evita la acumulación de suciedad que causa la mayoría de los atascos.
Guarda el candado ajustado a su combinación y ligeramente abierto en lugar de completamente cerrado y olvidado en un cajón entre viajes, lo que reduce la probabilidad de que el mecanismo se bloquee por el desuso prolongado.
Las preguntas que de verdad nos hacen
Las ruedecillas de mi candado se notan ásperas, ¿está roto?
Unas ruedecillas ásperas suelen deberse a polvo o restos finos dentro del mecanismo, y no a un fallo mecánico. Aplicar un poco de lubricante seco como el grafito en polvo, haciéndolo penetrar al girar las ruedecillas por todo su recorrido varias veces, resuelve la mayoría de los casos sin necesidad de sustituir el candado.
Última revisión el 26 de agosto de 2026